Trekking Mugarra & Leungana – Urkiola Natural Park

Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

A few days ago we decided to take advantage of the long holiday weekend and the good weather that the Basque Country has been delighting us in to take a trip into the woods. We decided to make an excursion to the Urkiola Natural Park (declared as such in 1989), a protected natural area located at the southeast corner of the provinces of Biscay and Alava in the north of the Basque Country.

Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

The landscape of the Urkiola Natural Park is composed of large masses of limestone, which create a stunning panorama of mountains with steep slopes and ravines. Through the years, the abundance of limestone and rainfall in the area has produced a rich karstic relief, with numerous caves. Today, the caves shelter the nests of vultures that roam the Natural Park. The park’s karstic plains also support a diverse and resilient natural landscape composed of shrubs, grass, and beech and pine forests.

Welcoming spring with a clear blue sky and the sun on our backs, we began our trek in the nearby village of Mañaria, a municipality located in the comarca of Durangaldea in Biscay. From the town square, we crossed a wooden bridge that goes over the Mañaria River and began our sloped ascent to Mount Mugarra. Standing tall at 969 meters (3,179 ft.), this mountain is one of the more imposing ones of Durangaldea, exhibiting a slender silhouette that can be seen between the limestone masses of the Aramotz Mountain Range from afar.Trekking Mugarra and Leungane in Urkiola Natural Park

We ascended Mount Mugarra through two well-defined sections. In the first section, before reaching the district of Axpe in Mañaria, we trekked by road, with a constant slope and impressive views of the walls of Mugarra to our right. The curious karstic rock caves on the south wall of Mount Mugarra house the nests of the vultures of the park.

Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

We continued the trail until bumping into the mountain pass of Mugarrikolanda, where the second part began. From the mountain pass of Mugarrikolanda, we found Mugarra straight on our right, passing through some fields into karstic terrain.

From here the ascent was pretty vertical and sometimes a little difficult, requiring an occasional rock climb here or there. After about 30 minutes of steep and steady climbing, we reached the top of Mugarra, where we got the opportunity to delight in panoramic views of Durangaldea and the Urkiola Natural Park. We also got to contemplate views of mythical summits of the Basque Country, such as Anboto, Txindoki, and Untzillatx, among others.Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

After a short picnic at the summit, we rested for a few minutes under the heat of the sunlight to then begin our descent and return to the mountain pass of Mugarrikolanda, where we continued our journey to our left towards Mount Leungana. With an elevation of 1,008 meters (3,3307 ft.), the Leungana is the highest summit of the Aramotz Mountain Range.

Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

We began our ascent to Mount Leungana through a beautiful forest, trying to follow the yellow and white marks that define the path, which in principle are well marked (although we missed a few on the way and had to climb through solid and sharp rocks for a few minutes). However, once we crossed the path, the ascent to the summit was, although steep, clear and direct. We were lucky to have the summit of Mount Leungana to ourselves, where we contemplated the beautiful views of the Aramotz Mountain Range for a few minutes. We then began our descent back to the town of Mañaria. We crossed a large a pine forest on our way back, along a distance of about 5 kilometers (3.1 miles) long. Some sections of the forest had been cleared recently. The journey back was not difficult, only boring and repetitive at times, but we were also tired from the trek and wanted to get back to town and head to the bar.Trekking Mugarra and Leungana in Urkiola Natural Park

Having had a beautiful journey through the Aramotz Mountain Range and with the sun still shining, we arrived back to Mañaria where we took off our boots, got some comfortable shoes on, and had a cold beer before driving back to Donostia – San Sebastian.


Hace unos días aprovechamos el fin de semana de fiesta y el buen tiempo que nos está regalando de nuevo el País Vasco para darnos un paseo por el monte. Decidimos hacer una ruta por el Parque Natural de Urkiola (declarado así en 1989), un área protegida ubicada en la punta sureste de Vizcaya y Álava en el norte del País Vasco.

El paisaje del Parque Natural de Urkiola se compone por grandes masas de piedra caliza, las cuales logran un imponente panorama de montes con pendientes pronunciadas y barrancos. A través de los años, la abundancia de la piedra caliza y las precipitaciones en la zona han producido un rico relieve kárstico, con cantidades de cuevas por la zona. Hoy en día, las cuevas sirven de nidos para los buitres del Parque Natural. Las llanuras kársticas del parque también apoyan un diverso y resistente paisaje natural compuesto por arbustos, hierbas y bosques de hayas y pinos.

Dándole la bienvenida a la primavera, con un cielo azul despejado y el sol a nuestras espaldas, comenzamos nuestro recorrido en el cercano pueblo de Mañaria, municipio ubicado en la comarca del Duranguesado en Vizcaya. Desde la plaza del pueblo, atravesamos un puente de madera que cruza el Rio Mañaria y empezamos nuestra ascensión con una constante pendiente hacia el Monte Mugarra. Con 969 metros de altura, este monte es una de los más imponentes del Duranguesado, exhibiendo una silueta bien formada que se deja ver desde muy lejos entre la masa caliza de la Sierra de Aramotz.

La ascensión al Monte Mugarra la hicimos por dos tramos bien definidos. La primera parte, antes de llegar al barrio de Axpe, la excursión es por carretera. El recorrido es siempre con pendiente considerable y con preciosas vistas a nuestra derecha de las impresionantes paredes del Mugarra. Las interesantes formaciones en la roca kárstica de la pared sur del monte Mugarra sirven de nidos para la mayoría de los buitres del parque. Seguimos el recorrido por pista hasta encontrarnos con el collado de Mugarrikolanda, donde empieza el segundo tramo. Desde el collado de Mugarrikolanda, vemos el Mugarra directamente a la derecha y atravesamos unas campas hasta entrar por completo en terreno kárstico. De aquí la ascensión es vertical y a veces un poco dificultosa, requiriendo alguna que otra divertida trepada. Después de unos 30 minutos de ascensión pronunciada y constante, llegamos a la cima del Mugarra, donde pudimos disfrutar de unas vistas panorámicas del Duranguesado y el Parque Natural de Urkiola. Desde arriba también contemplamos vistas a míticas cimas vascas como el Anboto, el Txindoki y el Untzillatx, entre otros. Después de un corto picnic en la cumbre, reposamos por unos minutos bajo el calor de los rayos del sol, para luego descender y regresar al Collado de Mugarrikolanda donde continuamos nuestro recorrido por nuestra izquierda hacia el Monte Leungana. Con 1.008 metros de altura, el Leungana es el más alto de la Sierra de Aramotz.

Comenzamos a ascender por un bosque precioso, intentando seguir las marcas amarillas y blancas que definen el camino, que en principio están bien marcadas (aunque perdimos alguna que otra en el camino y nos tocó atravesar rocas macizas y puntiagudas por unos cuantos minutos). Sin embargo, una vez atravesamos el sendero, la ascensión fue, aunque empinada, clara y directa hasta alcanzar la cima. Disfrutamos de la suerte de tener la cumbre del Monte Leungana para nosotros, donde también pudimos contemplar por unos cuentos minutos hermosas vistas de la Sierra de Aramotz. De ahí empezamos nuestro descenso de regreso a Mañaria. El camino de regreso fue un trayecto de aproximadamente 5 kilómetros donde atravesamos un gran pinar. Algunas secciones del bosque habían sido taladas recientemente. El recorrido de vuelta no fue nada difícil pero sí algo aburrido y repetitivo, recordando que llevábamos tiempo andando, estábamos algo cansados y simplemente queríamos llegar al pueblo para tomarnos algo.

Con el sol todavía brillando y habiendo logrado un precioso recorrido por la Sierra de Aramotz, llegamos de vuelta a Mañaria donde nos quitamos las botas, nos pusimos zapatos cómodos y disfrutamos de una refrescante lejía antes de regresar en coche a Donostia – San Sebastián.